Jansenio. Cornelio
     [959](1585-1638)

   Fue sacerdote y teólogo holandés, que pretendió interpretar rigurosamente a S. Agustín y suscitó un movimiento de reforma eclesiástica que, sin él preten­derlo, llevaría en la historia, sobre todo de Francia, su nombre. Deseó con sinceridad, aunque con cierta exageración, una renovación de la autori­dad episcopal a costa de la autori­dad del Papa. Por eso mantuvo con los jesui­tas fuer­tes discrepancias.
   Nació en Acquoi y se educó en las universidades de Utrecht, Lovaina y París. Se dejó influir por el movimiento iluminis­ta de Miguel Bayo, también adversario de los jesuitas. El teólogo francés Jean Duvergier, luego abad de Saint-Cyran y capellán de Port-Royal, le dejó tam­bién fuerte influencia espiritual rigorista.
    Fue director del centro de Santa Pulqueria en Lovaina en 1616 y en 1624 era ya doctor de la Facultad de Teología de Lovaina. Estuvo en Madrid y sostuvo fuertes disputas con los jesuitas. En 1630 era profesor de Exégesis y fue designado obispo de Yprès.
   En los últimos años, en medio de un trabajo intenso, preparó en secreto una obra, el Augustinus, que sólo se publico en 1640. Tenía tres tomos: el primero con ocho libros o partes, sobre la historia del pelagianismo; el segundo  con ocho libros también, sobre la gracia del primer hombre y de los ángeles; el tercero, con nueve libros, sobre la gracia del Salvador. Las exageraciones y las interpre­tacio­nes subjetivas movieron a los teólo­gos de Roma a promover la condena del libro por el Papa, que lo hizo en 1677 y más explícitamente por Decreto del San­to Oficio del 7 de diciembre de 1690.
   Los errores se centraban sobre todo en la visión pesimis­ta de la naturaleza humana peca­dora, la predestinación, la necesidad abso­luta de la gracia para obrar, y la imposibilidad de resistir a lo que Dios decide. También se rechazaron las con­secuencias prácticas: exigencia absoluta de la peni­tencia y alejamiento de la Eucaristía por indignidad del pecador.